Contra los incendios forestales bosques poblados
Un estudio muestra cómo el crecimiento y la maduración de los bosques españoles han desencadenado la expansión de las especies de aves y contrarrestado los efectos negativos de los incendios forestales.
La historia de los bosques españoles ha estado marcada por un intenso proceso de deforestación debido principalmente a su conversión a usos agrícolas y ganaderos y a la explotación no sostenible de sus recursos, con la consiguiente merma en el hábitat disponible para numerosas especies de fauna forestal. Sin embargo, en las últimas décadas, los profundos cambios socioeconómicos que han tenido lugar en España han propiciado el abandono de tierras agrícolas y han reducido la dependencia directa de los productos del bosque como sustento de la población. Estos cambios, junto con las políticas de conservación, repoblación y gestión forestal sostenible, se han traducido en un incremento considerable de la superficie boscosa y de la altura, densidad y edad del arbolado de los montes españoles. Unido a esto, la gran mayoría de las especies de aves forestales ha aumentado sus áreas de distribución
Estos procesos de cambio parecen haber contrarrestado los impactos potencialmente negativos de los incendios forestales en estas aves a pesar de su notable intensidad y recurrencia en las zonas mediterráneas.
Los resultados del estudio apuntan asimismo a la necesidad de una gestión forestal sostenible y activa que evite la excesiva densificación y homogeneización de algunas masas y paisajes forestales (uno de los pocos aspectos negativos que podrían conllevar las tendencias de cambio descritas para la avifauna forestal), facilitando así la transición del bosque a estructuras más desarrolladas (con copas y fustes de mayores dimensiones) y el establecimiento de una mayor variedad de especies vegetales y animales.
Fuente: UPM